Cada día me juro a mí misma tomarme un descanso y no permitirme contactar con ellos de ninguna manera, ni darle vueltas al tema, ni pensar en ello siquiera... cada día me intento convencer de que todos somos prescindibles y cada día me levanto conteniendo las ganas de llamar, contactar, mirar siquiera deseando tomarme un día, un día sólo, un sólo día sin ellos... nada de ellos.
Sin mi collar me siento desnuda y tengo frío.
Sin su voz me vibra el oído y me falta el aliento.
Sin sus pies me sangran los labios y me estalla la frente.
A sus pies es el todo y la entrega,
el suelo y el cielo
el agua y la tierra...
Sin Usted, la libertad perdida,
la batalla sin tregua,
el corazón vacío...
Sin su collar me siento desnuda y tengo frío.
Quiero alejarme porque no sé acercarme más o mejor, porque no sé cómo.
Quiero alejarme porque no quiero hacerme más daño.
Quiero alejarme porque el orgullo tira de mí.
Pero, aunque quiero alejarme, es más fuerte que yo.
Me siento tan vacía.
Me siento tan derrotada.
Les echo tanto de menos...
No dejo de sentir y no puedo pensar. Estoy buscando salidas, entradas, respuestas... pero no puedo pensar con claridad. Sólo sé que el día que le conocí le dije "estoy donde quiero estar" y ahora... ahora, definitivamente no. No estoy donde quiero estar.
Para colmo, sigo perdiendo peso, sigo estando muy débil físicamente y sigo teniendo mucha fiebre y eso no ayuda. Me cuesta mucho mantener la calma.
No encuentro el camino.
Cuando no sabes hacia dónde ir, es mejor parar. Pero no puedo estarme quieta... es más fuerte que yo.
Una voz dentro de mí me dice "eres suya, actúa en consecuencia"... respiro hondo. ¿Qué otra cosa puedo hacer? A fin de cuentas... es más fuerte que yo.
jueves, 26 de noviembre de 2009
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