Ayer me fui a la cama pasadas las tres y media de la madrugada, sin haber tocado un libro o un informe aunque esa había sido mi intención inicial cuando me senté en el despacho. Un día más perdido entre horas muertas y lágrimas inútiles. Cuando me fui a la cama pensé en cómo despertaría hoy... hora y medio de cháchara con un buen amigo a quien conocí cuando su emocionalidad estaba allí donde yo guardo un millón de euros, dieron su fruto _se ve_ durante la noche. Esa hora y media y la gelidez que me sembró ver cómo mis palabras siguen provocando lo que provocan y cuestionarme si, lo que yo deseo es lo de menos si no existe el modo de llegar a ello.
Hoy desperté con la determinación de comprar mi billete hacia el mar, cambiar de aires, divertirme y aclararme y no tomar ninguna decisión que no sea relativa a mi hijo o a mi trabajo o a mi salud hasta saber, SABER, exactamente dos cosas: si quiero y si puedo.
Hoy he mantenido con Txiria al despertar una conversación la mar de interesante, más bien un monólogo, más bien con el espejo del baño... pero imaginando a Txiria frente a mí. Le hablaba de tú con los ojos brillantes pero con la compostura recuperada y el alma atada y las ideas medidas. Le hablaba de tú en la que sería nuestra última conversación cara a cara sin reproches, pero cubriendo mi necesidad de decir todo... todo, lo bueno y lo malo, lo divino y lo humano, todo lo que me ronda, me obsesiona, me entristece, me hunde y me enloquece.... soltando todo y queriendo saber.
Hoy me desperté pensando que hoy no sería posible y que pasado un tiempo tal vez sería quien él pretendía pero... tarde. Hoy quise ser la amiga de Txiria. Conocerle bien, que me conozca bien y eso haría que el tiempo nos uniera de nuevo, tal vez de un modo distinto al que quisiera.
No olvido a mis hermanas pero hoy el protagonista es él. Y digo "él", con minúsculas, el hombre, no sólo el amo aunque el amo forme parte del hombre. Hoy he querido ser yo frente a él.
Tengo que retomar mi vida... mi cuerpo está resentido, mi trabajo acumulado. Hoy voy a retomar mi vida, cuésteme lo que me cueste. Porque mi vida me pertenece y tengo que cuidar de ella.
Hoy guardo el corazón en un cajón.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
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