miércoles, 10 de marzo de 2010

Esto no es una poesía. Es una mierda.

Despertar, ponerme en pie, tomar el teléfono en mis manos y colgar...
y que no estés ahí.
Mirarme al espejo, ver mi cuello desnudo
y que no estés ahí.
Mirar el armario, escoger la ropa
y que no estés ahí.
Tostar el pan, exprimir el zumo, calentar el café
y que no estés ahí.
Sentarme a escribir, la pantalla en blanco
y que no estés ahí.
Pasear entre olivos, buscar varas verdes
y que no estés ahí.
Oler tu sombra, rastrear tu nombre, verte
y que no estés ahí.
La palabra al borde de los labios, contener la palabra,
salvar el orgullo para que no estés ahí.
Abrir el cajón de mis secretos, mirarlo y cerrarlo
y que no estés ahí.
De noche los huecos de siempre, oscuros, inmensos
el sueño no llega
y no estás ahí.
Recordarte y echarte de menos.
Despertar y echarte de menos.
Pasear y echarte de menos.
No dormir y echarte de menos.
Odiarte y echarte de menos.
Valorarte y echarte de menos.
Estar triste y echarte de menos.
Acumular orgullo y echarte de menos.
Alejarme y echarte de menos.
Despreciarte y echarte de menos.
Engañarme y creer que te he arrancado
y decir (y mentir) que no te echo de menos.
Listar todo lo que odio de ti
y no obstante, me cago en la puta,
echarte de menos.
Ser invisible y que no me veas, porque no me miras.
Ser muda y que no me oigas, porque no me escuchas.
Ser incorporea y que no me toques, porque no me sientes.
Ser insípida y que no me saborees porque no te gusto.
Y al tiempo verte, escucharte, querer olerte, lamerte, tocarte
y echarte de menos
a ti
que no estás ahí.
Nunca he sido tan tuya como ahora
cuando ya no te quiero a mi lado
cuando ya no me quiero a tus pies
cuando yo tampoco estoy ahí
y no obstante, me cago en la puta,
te echo de menos.

5 comentarios:

  1. A veces los sentimientos y la razón no logran un acuerdo.

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  2. Yo diría que la mayoría de las veces. Es una mierda.

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  3. NO le eches de menos para que si sea una poesía.

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  4. ¿A quién echas de menos? Esa persona con la que todos soñamos... que nos haga sentir maravillosas, especiales, que nos haga felices como no creíamos que se podía ser. TODOS/AS si no lo tenemos a nuestro lado lo echamos de menos aunque nunca lo hayamos tenído. ¿Es él, o es quién tu quieres que sea a quién echas de menos?

    Un beso :)

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  5. Interesante reflexión; qué gusto escribir y topar de cuando en cuando con alguien que sabe leer. Lo cierto es que al escribir esto sí que pensaba en una persona en concreto, pero es verdad que echamos de menos sensaciones, situaciones, emociones más que a la persona en sí misma. A veces es inevitable soñar con el príncipe azul o, en nuestro caso, con el látigo azul.

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