Mi situación en los últimos días ha sido tan similar en algunos aspectos al año anterior por estas fechas que a veces me parecía que llevaba un año inmersa en un mal sueño, que todo volvía a ser lo mismo... eso también me ha dado la oportunidad de aprender algo de mi pasado y hacer real el "nunca más" después de que acabara la espinosa situación con "los innombrables" (que luego se me ofenden, aunque para mí que ya nacieron ofendidos, pobres)
Dije que NUNCA MÁS aceptaría un amo (o me dejaría aceptar por un amo, los discursos dialécticos los dejo para los pejigueras del chat, a fin de cuentas cada cual me interpreta como le da la gana) que tuviera más sumisas... ni una sola; precisamente dije NO a esa situación para evitar revivir de un modo, ni remotamente parecido, el desasosiego de sentirme en el punto de mira de más de una persona, vigilada o en medio de una extravagante competitividad de la que nunca he querido tomar parte. Por lo tanto mi amo ocultó que ya tenía una sumisa cuando me tomó a mí...; lo cierto es que entendí el engaño y lo perdoné porque ya estaba enganchada y su abandono de una semana casi me hace picadillo.
Su sumisa y yo nos hicimos amiguitas hasta que empecé a percibir que ella me utilizaba para tener constantemente información sobre mi amo. Preguntaba toditos los días, varias veces, si había hablado con él... si ella sabía que yo hablaba con él por teléfono o chat, le contactaba y conseguía que él dejara de estar en contacto conmigo en ese momento. Lo primero que hizo fue ponerle a parir... supongo que para que me entrara el miedito y yo me alejara... pero decidí comprobar por mí misma si eran ciertas las barbaridades que contaba. La mayoría no lo eran y el resto no me afectaban.
Nuestro primer encuentro dejó el sabor agridulce de el encanto de su presencia mezclado con las llamadas persistentes de su otra sumisa, siempre preguntando si estaba con él... me agobió tanto la situación que mi dueño lo notó y decidió prohibirnos hablar la una con la otra. Para mí fue un alivio porque había llegado un punto en el que me sentía presionada y vigilada y eso me agobiaba muchísimo. Lo que me pareció mal es que él le contara a ella todo lo que le había contado en confianza, sobre cómo me sentía, mis impresiones... adornado vete a saber cómo.
Al no poder hablar entre nosotras y aclarar situaciones diversas nos fuimos tomando manía mutua. Ella percibía ocultos en mi facebook comentarios ofensivos hacia ella (que no eran más que la frase de Eduardo Punset por la que había comenzado a leer el libro ese día) y comenzó a hacer comentarios realmente ofensivos que me herían profundamente.
Mi dueño dijo que la que mintiera de las dos se iba a tomar por culo... según mi dueño (no creo ni una palabra suya) ella lo inventó todo, pero no rompió con ella. "Le he dicho que ni una más" _me dijo_ (¿Cuántas veces le escuché pronunciar lo mismo?). Dos días después mi amo me dijo que su otra sumisa le había mostrado conversaciones privadas que yo había mantenido con terceras personas... no hubo consecuencias. Un par de días después me entró un amo diciéndome que "fulanadecopas" (la otra sumisa) le había dicho que yo era libre...
En todo este berenjenal mi dueño montaba un negocio y su sumisa se iba a vivir con él. Me abandonó de a poquito diciendo que tuviera paciencia, que "en tres días todo vuelve a la normalidad"... y la normalidad se aplazaba y aplazaba indefinidamente.
Solía decir "te llamo en cinco minutos"... horas y horas y horas...y más promesas de mayor o menor envergadura que se incumplían sin tregua... ya no podía creer nada que dijera mi amo. No hay más ciego que el que no quiere ver pero la evidencia me cegaba cada día más...
Supe luego que mi dueño había estado jugando a enfrentar a sus sumisas _le parecería divertido_ no sé si más o menos conscientemente. "El innombrable" también lo hizo a menudo. ¿Qué atractivo encuentran los amos en enfrentar a sus sumisas entre sí para luego hacerse los cansaditos? Tal vez haya un por qué en todo esto pero... para mí es una hijoputez como una catedral. De nuevo reviví la ansiedad, la incertidumbre y el sinvivir... de nuevo la decepción de pertenecer a un amo incapaz de mantener su palabra, aunque sea facilita y hacer alarde de la coherencia y seriedad de la que tantísimo les gusta presumir, excusados tras pobrísimos argumentos que cuestionan no sé si su inteligencia o la mía. De nuevo un amo que miente, un amo que abandona, un amo que permite que sus sumisas se tiren de los pelos (más o menos virtualmente), de nuevo un amo que se deja llevar por acusaciones falsas de otra sumisa, de nuevo un amo que exige un grado de implicación emocional forzada que no siente ni de lejos, de nuevo un amo que es incapaz de mantenerte a su lado y te escupe lejos de él cargándote de culpa. ¿Cuántas veces tuve que escuchar del innombrable y sus secuaces "la culpa es tuya"???? Esta vez no. Algo aprendí de todo aquel infierno que me mantuvo angustiada durante meses. Esta vez no he dado tregua a la angustia. No he creído gratuítamente en un amo que me daba razones sobradas para desconfiar de él (del pasado se aprende).
Mi amo, que tanto se ofendía si se me ocurría compararle con el innombrable... es igual o incluso peor que él: más cínico, más mentiroso...
Pero esta vez yo he sido quien ha tomado la determinación de romper la espiral de dolor gratuíto y esta vez he sido yo quien ha puesto fecha límite a la angustia (y yo sí que cumplo mis fechas... no como otros).
Ahora soy una mujer libre de veras. Libre como nunca. Las lágrimas dejaron de correr desde el mismo instante en el que mandé el e-mail en el que acababa con todo (sí, le he dejado por e-mail... no merece la molestia de esperar a poder hablar con él cinco minutos seguidos). Esta vez no durará el dolor más de lo que duele un golpe en el codo porque he aprendido mucho, muchísimo, de los amos que se las dan de expertos y de las sumisas hijas de puta. Y he aprendido sobre todo que no merecen ni una lágrima, ni un replanteamiento, ni odio siquiera... tan sólo merecen pasar al olvido. Ahí les tengo... asomaron por el parecido de la situación y de nuevo, pero esta vez bastante más deprisa, saco la basura antes de que huela mal... si no es así, la basura sigue atufando un año después.
Será sencillo subir el listón, todos mis amos lo dejaron casi a ras del suelo. Mantengo las condiciones que nunca cumplí: ni un amo de lejos, ni un amo con sumisa, ni un amo que consuma mis escasos recursos. Y mantengo la que siempre cumplí: ni un amo casado.
Es tiempo del amante normal... el que se marca unos cuantos puntos romántico-festivos contigo y te arropa de ternura para variar. No está mal. Un poco primario para mi gusto, pero no está mal. Sucedió anoche y sucederá esta noche... tal vez también suceda mañana. Viene bien para superar el trago... las penas con "pan" son menos.
Nota: No pido ni pediré disculpas a los que se den por ofendidos. Doy lo que me das. Respondo en consecuencia... ya estoy un poco cansadita de los que te clavan el cuchillo y se quejan de que les salpicaste de sangre. Hay mucho pajillero mental en el mundo del chat.
viernes, 10 de diciembre de 2010
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Hola Tzade, no nos conocemos.
ResponderEliminarContarte algo de mi experiencia, y muchas experiencias habrá.
No he pasado por el tema un Amo con dos sumisas, una de las cuales sea yo. Me he negado en redondo siempre.
¿El mótivo? simple. Considero que si personalmente valgo lo suficiente para ser responsable de mi casa y de las personas que la conforman. Que si hago un esfuerzo titánico y sola para todos ellos ..... bien me merezco un hombre que me atienda a mi.
También considero que no voy a ser "juguete de diversión" de un Amo que ya tenga su propia sumisa. Otras habrán que deseen ese juego.
Por otro lado, tengo suficiente con agradarle, pertenecerle y dedicarme a él, no necesito encima la tensión de una competición buscada o sin buscar.
En cuánto a los Amos casados, ahí si.
No aceptaba Amos casados hasta que mi AMO me consiguió, no sé cómo.
Con una amiga nos reíamos y les llamábamos Amo-Dentista. En dias laborables y horas convenidas.
Si trabajamos toda la semana, disponemos del finde, si está casado, el finde está con su mujer. Si por la noche le extrañamos, no se le puede llamar, etc. etc. etc.
Con él he tenido que cambiar algo de mi forma de pensar.
No se trata de que esté casado o soltero/separado, sino de lo que cuide de ti. Él, es consciente de ello sin haberselo dicho y aún estando casado, tiene más disponibilidad y ganas de estar conmigo que otros que han estado bien libres. Cuida mejor de mi.
Quizás no es la situación, sino la disposición de esa persona en pro de la relación.
He pasado por la fase "basta, quiero un amante normal, una relación normal". Quizás no tuve suerte o ........ vete a saber. Estuve 4 años con él y solo tuve un amigo con mal sexo. Al final debi reconocer mi equivocación, necesitaba un hombre dominante.
Aunque posiblemente, ese tiempo y esa experiencia también fueron necesarios para mi.
Te deseo lo mejor.
Un beso
Pili
Gracias por tu comentario Pili; la verdad, sé que un amante "normal" me aburrirá rápidamente y no creo que dure _ni de lejos_ 4 años... ni 4 meses y sería un milagro que durara 4 semanas. Supongo que no necesitaré más para cubrir el vacío que mi amo dejó... y no es que lo cubra, es que me permite llevar el tema con otra alegría. Es raro de todos modos.
ResponderEliminaruffff , aun guarrdas rencor eso es lo peor no se como puedes vivir asi nena, sigo en mis trece yo no me porte mal contigo en fin cada uno ve lo que quiere .
ResponderEliminarbesos deborah valladolid
¿Rencor?... digamos que tengo una percepción no del todo positiva de los hechos pasados. Sigo estando segura que fue un cortocircuito comunicativo quien nos llevó (y nos mantiene) a todos (digo a TODOS, incluída yo misma) en el error. Que no hay nada que no pueda arreglarse con un diálogo abierto y tranquilo, sin prejuicios ni juicios precipitados por ambas partes (AMBAS partes).
ResponderEliminarNo lo llamo "rencor" porque no hay deseos de venganza. Pero sí que hay "dolor" porque no se aclararon términos y porque el pasado ha condicionado mis decisiones futuras y, cuando no lo ha hecho, he sentido que no lo hiciera.
No fui yo quien cortó de cuajo el flujo de comunicación. No fui yo quien dejó de hablar con la otra parte. No fui yo quien no reconoció sus errores ni pidió perdón por ellos. Como los últimos recuerdos no son bellos, es esa la impresión que permanece, pero si no conservara los recuerdos hermosos, no habría dolor alguno. Hay dolor porque hay pérdida y se siente la pérdida.
No hay rencor porque dije (y mantengo) que estoy abierta al diálogo y dije (y mantengo) que todos podéis contar conmigo para lo que necesitéis. Los malos recuerdos no me impiden seguir queriendo, porque los buenos recuerdos El apodo de "los innombrables" es fruto de una petición explícita no han desaparecido.
ResponderEliminarde los mismos de no ser nombrados. Y de mi determinación de no nombrar a nadie más en mi blog... bajo ese apodo hay más de cinco personas, no se reduce a alguien en particular, sino que es generalizable a todas aquellas personas que puedan darse por aludidas en caso de que sea cierto lo que se menciona sobre ellas, si no consideran que sea cierto, que no se den por aludidas... si no te sientes identificada con la frase "sumisas hijas de puta" piensa que a lo mejor cuando lo digo no me refiero a ti... de hecho, en ese caso en concreto no me refería a ti.
Este post fue escrito en diciembre de 2010. Inevitablemente una siente cierta sincronía con los acontecimientos vividos en 2009, pero da por cierto que cuando pienso en las personas que conocí en 2009 no hay odio, ni rencor, ni resentimiento alguno. De hecho, hoy por hoy, tampoco hay rencor, odio o resentimiento hacia las personas que inspiraron esta entrada en el 2010.
ResponderEliminarSiempre me ha tocado mucho las pelotas tu manía de no saber leerme entre lineas y de quedarte sólo con las pocas lineas que podrían interpretarse de la peor manera. Si juntas todas las palabras que he dicho o escrito referidas a ti, no hallarás en ellas ni la mitad de la dureza de las que tú me has podido dirigir en un momento, o en tu propio blog en un momento dado y, sin embargo, no he dejado de dirigirte la palabra ni he reducido mis emociones en base a dicha dureza. No te juzgo por ello sin embargo porque, como tú, doy por hecho que cada uno interpreta las cosas a su manera y considero que no podemos condicionar nuestros sentimientos hacia alguien sólo por lo que en un momento dado ese alguien pueda percibir de nosotros.
Mi error estuvo en hacer públicos mis pensamientos, pero los pensamientos en sí no son malos ni buenos, simplemente son, simplemente suceden.
alguien dijo en cierta ocasión "si tuviéramos la ocasión durante un sólo día de poder saber exactamente lo que pensamos los unos de los otros, dejaríamos de hablarnos, y sería una lástima porque, a pesar de lo que pensamos, es increíble lo mucho que nos queremos".
Hemos de querer a la gente por lo que es, no por lo que en un momento dado piensa de nosotros, porque el valor de las personas es independiente del concepto que tengan de otras. Si nos limitamos a querer a la gente que nos dora la píldora, nos limitamos a adorarnos a nosotros mismos a través de otros.
A nadie he retirado la palabra. A nadie le he negado mi apoyo. A nadie he juzgado y condenado de un modo definitivo por "sus errores" (prefiero pensar que no son sus errores, sino que simplemente no hicieron las cosas como las hubiera hecho yo). No he convertido a nadie en un monstruo por hechos o frases aisladas y menos si se han realizado en un contexto complicado y doloroso para ellos.
La sinceridad no gusta, eso es lo que he aprendido. No le mola a nadie. Menos a los que alardean de ella y en su nombre son descarnados. Como lo fuisteis vosotros: sinceros, descarnados y crueles, incluso meses después de que todo sucediera, incluso habiendo pedido disculpas por mis errores y reparado los mismos. Incluso pasado más de un año (no es rencor, son hechos cariño).
Y ahora, después de un año y medio que no hablamos (decisión tuya/vuestra que no mía), ven a decirme que soy yo la rencorosa y quédate tan ancha, que eso de juzgar siempre se te ha dado de puta madre.
Puedo vivir así porque escribo puntualmente en lo que siento puntualmente. La mayor parte del tiempo soy feliz y vivo ajena a malos rollos del pasado. Las personas de mi presente son perfectas, al menos para este momento. En cuanto a las personas de mi pasado... generalmente no me ocupo de ellas, simplemente ya no forman parte de mi vida y no me gusta perder el tiempo buscando una explicación satisfactoria. Sinceramente, me preocupa mucho más la reproducción de la hormiga roja en el sudeste asiático.