sábado, 31 de octubre de 2009

Distancia

Las mejores decisiones que he tomado en la vida son las que no he pensado demasiado. Porque si realmente hubiera medido el esfuerzo que iba a suponer tener a tu amo en la otra punta de la península, no hubiera sido suya y me hubiera perdido todo lo que estoy viviendo ahora.

No es sencillo, pero también es cierto que está resultando menos difícil de lo que había imaginado al principio. Mi Amo tiene el arte de saber estar, aunque no esté.

miércoles, 21 de octubre de 2009

A lo mejor no sirvo para esto

De pronto alguien descubre de un plumazo y ante tus ojos tu verdadera naturaleza sin piedad y sin tregua y te das cuenta de que tal vez no vale tanto la pena perder un sólo segundo al lado de alguien como tú y que a lo mejor no vales para eso de ser sumisa, ni para ser amiga ni para ser persona si me apuras.
Cuando yo estoy enferma me molesta que lo sepa mucha gente porque me molesta que esté el teléfono sonando todo el tiempo. Y cuando un amigo o amiga míos enferman no suelo llamarles para evitar importunarles, acaso les llamo una vez o dos y, por supuesto, ellos saben que pueden llamarme siempre que quieran.
También es cierto que en ese sentido soy reservada, no suelo preguntar y no entro en detalles para evitar que se me tache de cotilla, morbosa o cosas peores...
En mi afán de no molestar a los otros evito actitudes que a otras personas les encantan porque no caigo en la cuenta de que a algunas personas sí que les gusta que se acuerden de ellas cuando están enfermas y que les pregunten por su salud y que se preocupen por ellas. Que aquí el bicho raro soy yo.
Parece mentira que a veces me suceda esta especie de minusvalía emocional que me impide ponerme en el pellejo del otro y tener un gesto gratuíto, un gesto sencillo, que dé pistas al otro sobre lo que sientes hacia él.
No estaré con Él si mi hermana no está conmigo. Por primera vez desde que la compré, descuelgo el hada descalza de mi cuello y es la primera vez que siento el peso de un vacío.
He conocido a muchas personas que te preguntan por tu salud y te llaman y hasta tienen detalles preciosos contigo... y luego te la clavan por detrás. También he conocido a personas que no llaman jamás pero siempre puedes contar con ellas, entre las que me cuento. Lamento mucho que me resulte tan difícil unir emoción y gesto. Una vez más vuelvo a hacer daño sin pretenderlo.
Sin rencores, sin acritud, sin victimismos de ningún tipo.
Mi Amo Txiria es el mejor Amo que he conocido jamás (y no quiero a otro), la señora María de Txiria un modelo para mí y entregada{Tx} mi tati querida.
¿Realmente necesitan a su lado a alguien como yo? ¿Qué puedo aportarles?
A lo mejor, sencillamente, no sirvo para esto.

lunes, 19 de octubre de 2009

Abandono

He leído y oído _y lo creo_ que el abandono es el mayor castigo al que puede ser sometida una sumisa. De hecho el abandono es una de las emociones más dolorosas que puede experimentar el ser humano. No hablo sólo del abandono tal cual, el que sucede cuando te dejan... hablo más bien de la sensación de abandono que se vive en la espera, como una perrita hambrienta raspando a la puerta del Amo, muerta de sed, de hambre y de frío, esperando una caricia o unas migajas.
¿Cuánto tiempo puede soportar una sumisa esa sensación? ¿Cuánto tiempo se puede soportar el miedo a que el abandono sea definitivo?
La distancia complica las cosas y es sencillo dejarse abatir. Recuerdo las palabras de mi Amo al oído, minutos después de haberle llamado Amo por vez primera. Me dijo "no te abandonaré". Me aferro a esas palabras a sabiendas de que fueron sinceras y la intención es cierta. Tomo tierra y me agarro a la realidad, a ese mundo que existe más allá del chat y más allá del Amo y soy consciente de que no es porque no puede ser, que no hay abandono, que nunca lo habrá y si lo hay será cierto y definitivo, no intuído, no simplemente sentido, no habrá dejadez... así quiero creerlo, sin embargo hoy tengo frío, mucho frío... y un mar de dudas.

lunes, 5 de octubre de 2009

Minutos antes

Unos minutos antes de conocer a mi Amo, su esclava y su sumisa y mucho antes de saber que horas después estaría a sus pies, esperaba en la barra de un bar su llegada; estaba expectante, nerviosa... acababa de comprar en un mercadillo que había en la calle un hada descalza de plata, una idea que tenía en mente desde antes del encuentro pero que no había conseguido hasta que no llegué a mi destino. Fue mi Amo quien eligió el nick y quise llevar al cuello algo que me caracterizara como el hada descalza, un detalle que luego se convertiría, casi sin quererlo, en mi collar de salir a la calle y que, cuando me miraba al espejo, me recordaba quién soy, a quién pertenezco y por qué. La distancia es muy puta. El hada me hace sentirle cerca.
Como decía, le esperaba sentada en la barra del bar y tomé mi libretita y me puse a escribir ... y fue esto lo que escribí
"La pantera negra se pasea por la barra del bar silenciosa, acechante... esquiva ágilmente las copas y las botellas vigilando el aire y esperando a la rata el ruido o la palabra... o espera por el gusto de esperar en ese afán de dejar que todo fluya, nada permanezca y... tarde o temprano, más bien temprano, nada será lo mismo.
El hada descalza se sienta agachada sobre un taburete con las alas mojadas de pena y cerveza, manteniendo el equilibrio en su quietud sin límites. Mira a la pantera y no deja de temerla y desearla..."

A los pies de mi Amo Txiria



Hace cincuenta días que, posando la frente en el suelo a los pies de mi Amo, le llamé Amo por vez primera. Me nació solo, directo del alma a la boca y en aquel instante supe que nada sería lo mismo. Crezco a pasos de gigante y a veces siento vértigo y me asusto. Me asusta admitir que soy vulnerable. Me asusta darme cuenta de que soy capaz de querer tanto, de dar tanto. Nunca he sido tan libre y, sin embargo, la plenitud asusta... especialmente cuando llega de un modo que no habíamos planeado.

Despotricaba de aquellos que sentían el bdsm como algo más que un juego de rol. Presumía de ser indomable y en cierto modo me enorgullecía de que los hombres y los amos acabaran a mis pies... huía y buscaba al mismo tiempo.

Pensé que no superaría la maldición de los 21 días, esa por la que todas mis relaciones no solían superar el plazo de tres semanas... pero ... han pasado 50 días.

Me hubiera gustado comenzar este blog desde el día primero pero las cosas nunca suceden como las planeamos así que, he pensado que el dia 50 es un día tan bello como cualquier otro para plasmar en un blog cómo voy creciendo día a día a los pies de mi Amo Txiria y de la mano de su esclava María y mi tati... entregada.

Nunca he sido tan libre.

Pocas veces he sido tan feliz.


A sus pies... en sus manos mi Amo