He leído y oído _y lo creo_ que el abandono es el mayor castigo al que puede ser sometida una sumisa. De hecho el abandono es una de las emociones más dolorosas que puede experimentar el ser humano. No hablo sólo del abandono tal cual, el que sucede cuando te dejan... hablo más bien de la sensación de abandono que se vive en la espera, como una perrita hambrienta raspando a la puerta del Amo, muerta de sed, de hambre y de frío, esperando una caricia o unas migajas.
¿Cuánto tiempo puede soportar una sumisa esa sensación? ¿Cuánto tiempo se puede soportar el miedo a que el abandono sea definitivo?
La distancia complica las cosas y es sencillo dejarse abatir. Recuerdo las palabras de mi Amo al oído, minutos después de haberle llamado Amo por vez primera. Me dijo "no te abandonaré". Me aferro a esas palabras a sabiendas de que fueron sinceras y la intención es cierta. Tomo tierra y me agarro a la realidad, a ese mundo que existe más allá del chat y más allá del Amo y soy consciente de que no es porque no puede ser, que no hay abandono, que nunca lo habrá y si lo hay será cierto y definitivo, no intuído, no simplemente sentido, no habrá dejadez... así quiero creerlo, sin embargo hoy tengo frío, mucho frío... y un mar de dudas.
lunes, 19 de octubre de 2009
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